Dicho 77
Una mujer de la multitud le dijo: “Bienaventurado el vientre que te parió y los pechos que te alimentaron.”
El le dijo: “Bienaventurados los que han oído la palabra del Padre y en verdad la han guardado.”
Pues vendrá un tiempo en que diréis: “Bienaventurados el vientre que no ha concebido y los pechos que no han producido leche.”



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