EL EVANGELIO DE VALENTINO
MEMORADIO 5
Diálogo de Jesua con Felipe
Y mientras Jesua pronunciaba estas palabras, Felipe estaba sentado, escribiendo todo lo que Jesua decía. Y al concluir, se adelantó y prosternándose, adoró los pies De Jesua, diciendo: Señor y Salvador mío, permíteme hablar para que te interrogue sobre lo que nos has dicho acerca de las regiones en que has estado en virtud de tu misión.
Y el Salvador, misericordioso, contestó a Felipe, y dijo: Tienes permiso. Dilo que quieras.
Y Felipe replico a Jesua: Señor, tú has cambiado el modo de ser de los archones, y los eones, y sus Heimarménés, y esferas, y de todas sus regiones, y los has desconcertado en su camino, y extraviado en su ruta. ¿Has hecho esto para la salvación del mundo o no?
Y Jesua contestó a Felipe y a sus discípulos: Yo he cambiado su ruta para salvar todas las almas.
Porque en verdad os lo digo: De no haberlos desviado, ellos hubieran perdido muchas almas.
Y hubiera pasado mucho tiempo antes de que los archones de los eones, y los archones de Heimarméné, y de la esfera, y todas sus regiones, y sus cielos, y sus eones, hubieran sido destruidos.
Y las almas hubieran pasado mucho tiempo fuera de ese lugar, y el número de las almas de justos que fueran expuestas por el misterio en posesión de las regiones superiores y en tesoro de la luz hubieran dejado de llenarse.
Y por eso he desviado su camino, para que fuesen perturbados, y perdiesen la fuerza que forma la materia de su mundo, para que los que han de salvarse sean prontamente purificados y llevados a regiones superiores, y para que los que no deban salvarse sean destruidos.
Y cuando Jesua hubo dicho estas palabras a sus discípulos, Maria, la dichosa y de buen lenguaje, se adelantó, y se prosternó a los pies de Jesua, diciendo: Señor, perdóname si te hablo, y no te enojes contra mí por lo mucho que te interrogo.
Y el Salvador, en su misericordia, dijo a Maria: Di lo que quieras y te contestaré con claridad.
Y Maria preguntó a Jesua: Señor, ¿cómo se detendrán las almas fuera de ese lugar y cómo serán rápidamente purificadas?
Y el Salvador contestó a Maria: Maria, tú buscas la verdad en todas tus preguntas, que son razonadas y llevas la luz a todo con tu celo.
Desde ahora no os ocultaré nada, mas os revelaré todo con esmero y con claridad. Escúchame, Miriam, y vosotros , discípulos, recoged mi palabra.



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