LA CHARLA INTERIOR Y EL SILENCIO INTERIOR
Es muy lamentable que nuestra vida emocional se fundamenta s exclusivamente en auto-simpatía. Lo que quiere decir que el colmo de tanta infamia, es el hecho de que solo simpatizamos con nosotros mismos, o sea, con nuestro “querido ego”, y sentimos antipatía y hasta odio, con aquellos que no simpatizan con nosotros. Esto se debe a que nos queremos demasiado a sí mismos, somos narcisistas en un ciento por ciento.
Y en tanto continuemos embotellados en la AUTO-SIMPATIA, cualquier desarrollo del Ser se hace algo más que imposible. Por ello es indispensable aprender a ver el punto de vista ajeno, es decir, saber ponernos en la posición de otros. Mateo 7-12 dice:
”Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”.
Es necesario comprender que lo que verdaderamente cuenta en estos estudios gnósticos, es la manera de cómo los seres humanos nos comportamos interna e invisiblemente los unos con los otros.
De tal manera, que aunque seamos muy corteses y hasta sinceros, a veces, si interna y psicológicamente no nos estamos comportando así con las personas, pues entonces, las estamos tratando muy mal; por lo tanto nada Espiritual y Real puede desarrollarse en nosotros.
Así tenemos gentes que aparentemente son muy bondadosas, pero arrastran a sus semejantes hacia la cueva secreta de sí mismos, para hacer con estos todo lo que se les antoje: vejaciones, burlas, escarnios, etc. Incuestionablemente la causa de estos estados psíquicos inarmónicos y desagradables es la CHARLA INTERIOR EQUIVOCADA, la cual se puede proyectar hacia el exterior. Y así tenemos, que esa vana palabrería insubstancial de charla ambigua y en general toda esa plática perjudicial, dañina, absurda, que manifestamos en el mundo exterior en nuestra inter- relaciones con nuestros semejantes, tiene su origen en la Conversación Interior Equivocada.
En Gnosis existe la práctica del SILENCIO INTERIOR, y esta se refiere a algo muy preciso y definido. Practicar el silencio interior significa impedir que algo “·se converse” con la mente. Por ejemplo, en relación con algo que ya está en la mente, sea persona, suceso, asunto propio o ajeno, lo que nos contaron, lo que hizo fulano, etc., no debemos tocarlo con la lengua interior, no debemos tener sobre ese discurso íntimo.
Hay que aprender a callar no sólo con la lengua exterior, sino además con la secreta, con la interna; eso es algo inaplazable e impostergable. Muchos callan exteriormente, más con la Lengua Interior desollan vivo al prójimo.
La charla interior envenena y causa destrozos en nuestra psiquis, y convierte a la persona en malvada, produciendo en ella confusión. Si se observa la Charla Interior equivocada, se verá que esta hecha de verdades a medias, o de verdades que se relacionan entre sí de un modo más o menos incorrecto, o algo que se agregó o se omitió, total, nada real…
Tomado de documento
Asociación de Centros de Estudios Gnósticos, antropológicos y culturales A.C.

























