AVE JAH Y EL NUEVO COLMENAR
Viernes, Febrero 12th, 2010 293 viewsAVE JAH Y EL NUEVO COLMENAR
En cierta ocasión, ya pasados aproximadamente dos años de mi llegada a el Templo Vegetal Sakroakuarius en las montañas de Colombia, siendo adoctrinado día y noche las 24 horas, por las enseñanzas de regeneración humana y la recuperación de la divinidad perdida. A pesar de esto mi mente de cuando en cuando se enturbiaba con un existencialismo pesimista, pues de la simple observación de la realidad calamitosa y degenerativa, la decepción constante de las relaciones humanas aun en ese lugar donde la sabiduría brota de la boca de los monjes como cantaros vivos a nivel doctrinario, aunque no siempre resuelto coherentemente en los hechos cotidianos, consiente de los desastres ecológicos causados por el usufructo voraz y desequilibrado de los recursos naturales, la contaminación ambiental, la impiedad humana y el egocentrismo depredador, del que no podía sentirme externo, por lo tanto declarándome culpable me sentía in merecedor de la utopía libertadora pregonada por el maestro Kelium Zeus Induseus, entonces una madrugada me acerque al Anciano de sabiduría milenaria y le aborde con mi dolor diciéndole que no creía que el ser humano fuera la puerta hacia la divinidad porque mas bien consideraba una mala plaga que irrumpía en la armonía perfecta del ecosistema esplendoroso y la biodiversidad interactiva perfecta, de esta hermosísima esfera Agua mal llamado Tierra, sentía que el hombre era una mala plaga que infectó este Edén, comparaba la explosión demográfica con la proliferación de una peste de langostas que devoraban lo que a su paso encontraran produciendo lacras o heridas supurantes que son la ciudades en medio de la inmensa estepa verde rompen la armonía orgánica para expandir la frivolidad de asfalto y concreto, siniestros laberintos de deshumanización y de ruptura absurda, y como consecuencia de esas llagas manaban por sus alcantarillas letales venenos que contaminan las aguas de los ríos y esterilizan la Gea, sobre las ciudades se levantan grises vahos tóxicos de muerte, sumido en su propia cloaca se ahoga el hombre urbano en la extirpación total de sus escrúpulos y el asesinato de la moral. (más…)



























